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En el PFG Comunicación Social de la UBV- Misión Sucre Upata El objetivo supremo del ciclo académico es la comunicación liberadora y comunitaria

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*Futuros Comunicadores Sociales en Upata tienen ante sí el reto de consolidar un nuevo modelo de entender y ejercer el trabajo comunicacional en el sistema mediático, en el complejo universo de las organizaciones comunitarias y en las instituciones públicas comprometidas con el proceso de transformación de la sociedad.

 Juan Ruiz Correa y Zuleyma Idrogo

 Desde que se inició en el año 2005 el Programa de Formación de Grado en Comunicación Social en la Aldea Universitaria La Romana de Upata, han sido muchas las reacciones de los diversos grupos sociales, políticos, culturales y estudiantiles que hacen vida en la Villa del Yocoima, en torno no sólo a la pertinencia o justificación de esta especialidad profesional en el municipio Piar, sino también en lo relativo a la calidad de la enseñanza que se imparte en dicha institución.

Igualmente voces críticas, como la de los comunicadores populares de los Consejos Comunales, profesores de educación media, dirigentes de oposición, locutores, han surgido para cuestionar este programa de formación en la Aldea Universitaria de Upata y señalar que debe revisarse a fondo como posibilidad abierta de estudios de educación superior en este territorio del Sur de Bolívar.

Las incertidumbre en torno al éxito o fracaso de este ciclo de profesionalización apuntan- en el caso de las personalidades afectas al proceso bolivariano- en el reclamo de que en Upata no existe una infraestructura técnica y de soporte bibliográfico para formar comunicadores de calidad, comprometidos con el proceso de transformación social de Venezuela y acordes con el propósito de generar productos comunicacionales o mediáticos de alta factura profesional.

Tal opinión la sustentó en su momento el licenciado Juan Ruiz Correa, profesor de la UBV, quien advirtió que en la capital del municipio Piar estas carencias iban a atentar contra la calidad e idoneidad del profesional en formación.

 Estas críticas constructivas las desarrolló en el marco de los talleres previos al inicio formal de actividades académicas de la UBV a mediados del 2005, pero la voz de la mayoría y la tendencia favorable de los profesores que conformaron el primer ciclo de profesionalización de la Misión Sucre y UBV no tomó en cuenta tal observación, por lo que aún con tales debilidades en noviembre de ese año se inició el programa de formación de grado en comunicación social en la Aldea La Romana de Upata

Señaló Ruiz que en ese momento en Upata no existía el recurso humano profesional, licenciados en esta especialidad con cursos de postgrado y especialización, o con amplia experiencia, sino en una cantidad muy baja, ya que en su mayor parte los comunicadores sociales disponibles o no se identifican con este nuevo sistema de educación superior inclusivo o simplemente no tenían disponibilidad de tiempo para encarar responsabilidades en el ámbito de la academia.

En el caso de los profesionales que rechazan este modelo de educación superior, en su mayoría opositores radicales al chavismo, tales individualidades , por lo general voceros del Colegio de Profesores y Licenciados en Educación radicados en Upata,  pregonan y lo siguen haciendo que los pocos comunicadores profesionales disponibles, no más de 7 en la ciudad,  no poseían las herramientas académicas indispensable para asegurarles a estos estudiantes de la Misión Sucre una capacitación de alta calidad.

 Municipalizar los logros y fortalezas

 La complejidad de esta situación queda evidenciada en el hecho de que la Universidad Bolivariana de Venezuela, como institución que da soporte académico y práctico al programa de formación de grado en comunicación social, ha establecido claramente que su finalidad fundamental es la formación de profesionales en el área acordes a las necesidades del proyecto país, capaces de comprender la complejidad de los Procesos comunicacionales.

Sin embargo lo concreto es que en lo atinente a la municipalización de la enseñanza universitaria los coordinadores nacionales y regionales de la Misión Sucre y la UBV no han acertado en su plan de asistencia académica permanente, mediante la incorporación de dos o tres profesores por semestre provenientes de los núcleos centrales, para su incorporación a este programa de formación de grado. Tampoco le han dado vida con la regularidad necesaria a ciclos de talleres y cursos especializados que contribuyan a fortalecer la preparación teórica práctica de los futuros profesionales de la comunicación social.

 El humanismo liberador: otra tarea pendiente

 Otro objetivo esencial es la formación de un futuro profesional capaz de aplicar principios y valores como la convivencia, la solidaridad, la democracia participativa, la libertad, la justicia y la responsabilidad social. No obstante la visión reflexiva y crítica sobre las condiciones histórico-culturales en las que les toca desempeñarse y la conciencia plena de la labor del comunicador en el seno de la sociedad es una tarea pendiente.

“Esto obedece a que también en el área del conocimiento general, formación en valores, sociología, historia, humanidades, también se han presentado situaciones difíciles para la Misión Sucre, debido al ausentismo de algunos de los facilitadores o al hecho recurrente de que en muchas oportunidades ha sido cuesta arriba incorporar a la Aldea Universitaria  a profesores que estén dispuestos a formar al futuro profesional en el marco de estos objetivos revolucionarios, que rompen modelos individualistas y que por lo tanto no son fáciles de lograr.

 Nuevo paradigma comunicacional

 La UBV y la Misión Sucre en su concepción y proyección académica son espacios para la discusión abierta, el diálogo estudiante profesor, para el contacto directo con las comunidades y para encauzar la transformación del país y la incorporación efectiva de su población más necesitada a procesos de mejora real de su calidad de vida. Así lo establece su misión. Y ello pasa por entender en el caso de la comunicación, que esta área social es un espacio de encuentro y cambio, y no una especialidad al servicio de los intereses empresariales o políticos de quienes detectan el poder económico o el poder público, mucho menos para el ejercicio infame de la vanidad, de quienes entienden a la comunicación social como un trampolín a la fama y al estrellato mediático.  

En la definición de su visión y misión está claro que el egresado en este programa estará capacitado teórica, técnica y axiológicamente, en las áreas de la comunicación social, intelectualmente creativas, íntegramente éticas y con base en la Constitución para afrontar el reto de crear un nuevo modo de entender el proceso de diálogo comunicacional. Pero alcanzar este objetivo por supuesto no es nada fácil.

No obstante en el caso de Upata la UBV y la Misión Sucre han confrontado problemas al momento de instrumentar y hacer efectiva esta misión y estos retos vinculados con el cabal cumplimiento del ciclo de instrucción académica a los estudiantes.

Ciertamente hay dificultades para conformar y darle consistencia a un núcleo de expertos y profesionales de la comunicación que estén integrados a este sistema de educación superior, y cuando se consiguen los pocos especialistas muchos de ellos emigran hacia otras responsabilidades laborales, debido a que la educación superior municipalizada a través de las aldeas universitarias no les garantiza a estos profesionales condiciones de estabilidad laboral, ni salario permanente, ni beneficios socio-económicos y académicos.

El resultado es que la base profesoral o de colaboradores para la adecuada formación de estos nuevos comunicadores en Upata es muy precaria y ello sin duda limita la calidad del proceso de enseñanza aprendizaje.

 Equipamiento tecnológico

 En cuanto a la ausencia de una infraestructura acorde para el cumplimiento de los objetivos del programa de formación de grado en comunicación social, la Aldea La Romana confronta dificultades, por cuanto no ha podido incorporar a los alumnos o futuros profesionales en esta área a espacios acordes donde se posean los equipamientos tecnológicos, informáticos, componentes audiovisuales y soportes de software indispensables para que el estudiante en su ciclo de formación pueda realizar in situ las prácticas académicas.

Esta infraestructura técnica es necesaria para que el egresado de esta institución pueda ejecutar con acierto la misión encomendada como exponente de un nuevo modelo de comunicación más abierto, más comprometido con la sociedad, incorporado a la misión del Estado de llevarle contenidos o mensajes a la población que contribuyan a formar ciudadanos, a incrementar el nivel cultural y educativo de la comunidad.

Este nuevo modelo debe llevar consigo el compromiso de fortalecer la incorporación efectiva del futuro profesional a procesos de integración social cultural, respeto a nuestra cultura, fomento de los valores de la nacionalidad, todo ello en oposición al modelo mercantilista, manipulador, que entiende y asume a la comunicación como un negocio, al servicio de élites o como un retazo de contenidos superfluos, de recreación, de venta de bienes y servicios, de elaboración de noticias en función de los intereses de grupos económicos privados y transnacionales poderosos.

 La comunicación un reto

 El reto entonces está presente. Los profesores tienen la oportunidad de ser protagonistas de este proceso de mejoramiento de la infraestructura académica, de la mano con la coordinadora de la Aldea La Romana ingeniera Rossana Romero. Le corresponde al Estado por su parte como ente rector del proceso incrementar la ayuda, la asistencia, la cooperación, el suministro de recursos para mejorar la infraestructura física y el equipamiento de la Misión Sucre, para que los futuros egresados en comunicación social y otros programas mejoren la calidad de su proceso de formación teórico, práctica y humanística.

Y le corresponde a los estudiantes de la Misión, de la UBV, en este caso a los futuros comunicadores sociales, asumir con fuerza que la profesión de comunicar no es camino para alcanzar estrellatos ni para el enriquecimiento, sino una vía para cooperar en la construcción de un nuevo país, de un nuevo ciudadano y de una nueva realidad social.

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Comentarios En el PFG Comunicación Social de la UBV- Misión Sucre Upata El objetivo supremo del ciclo académico es la comunicación liberadora y comunitaria

Hola, a mis colegas y alumnos de la aldea de Upata, me siento orgullosa de haber sido participe en esa enseñanzas saludo Zuleyma ese es el comino, hay que continuar construyéndolo
Sobella Sobella 04/08/2013 a las 23:26

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